La nieve hizo estragos en el tráfico aéreo y carretero en Estados Unidos, durante el período más concurrido de viajes del año entre Navidad y Año Nuevo. Más de mil vuelos fueron cancelados o retrasados en las regiones del noreste y los Grandes Lagos, afectando a miles de personas que intentaban llegar a sus destinos. …
“Invierno en ebullición: tormentas y nieves afectan el tráfico y las conexiones aeroportuarias en el nordeste de Estados Unidos”

La nieve hizo estragos en el tráfico aéreo y carretero en Estados Unidos, durante el período más concurrido de viajes del año entre Navidad y Año Nuevo. Más de mil vuelos fueron cancelados o retrasados en las regiones del noreste y los Grandes Lagos, afectando a miles de personas que intentaban llegar a sus destinos.
La nieve caída en la ciudad de Nueva York fue moderada, con cerca de 7 centímetros (3 pulgadas) recopilados al amanecer del sábado, lo que representó apenas la mitad de lo pronosticado. Sin embargo, el impacto en el tráfico aéreo fue significativo. Según el servicio de seguimiento de vuelos FlightAware, al menos 1.500 vuelos fueron cancelados desde la noche del viernes hasta el sábado, dejando a miles de pasajeros sin opciones claras para llegar a sus destinos.
Entre los aeropuertos más afectados se encontraba el Aeropuerto Internacional Newark Liberty, uno de los principales hubs de la región. El terminal se convirtió en un lugar caótico, con personas esperando pacientemente mientras intentaban obtener actualizaciones sobre sus vuelos. “Estoy intentando llegar a casa para pasar Navidad con mi familia”, dijo una pasajera frustrada que se negó a dar su nombre. “Me cancelaron el vuelo ayer y ahora estoy aquí, sin saber qué va a pasar”.
La nieve también afectó significativamente al tráfico carretero en la región, con muchos caminos y autopistas cubiertos de hielo y nieve. Los conductores experimentados se vieron obligados a tomar precauciones extremas para mantener el control sobre sus vehículos, mientras que los principiantes tuvieron que enfrentar desafíos considerables al tratar de llegar a sus destinos.
A medida que la nieve continuaba cayendo, los funcionarios locales y federales trabajaron para mitigar el impacto de las condiciones meteorológicas. Los empleados del aeropuerto Newark Liberty trabajaban febrilmente para restaurar la capacidad operativa en el terminal, mientras que los oficiales de tráfico ayudaban a guiar a los conductores a través de carreteras peligrosas.
A pesar de los desafíos presentados, muchos pasajeros mantuvieron la esperanza de llegar a sus destinos y celebrar las fiestas con sus seres queridos. “Estoy pensando en mi familia que está esperando para mí”, dijo otro pasajero. “Es Navidad, y no voy a dejar que la nieve me detenga”.






