La Fuego Sagrado: Indígenas Colombiano Encuentran Valiosa Alianza con el Volcán Puracé en un Lugar de Resistencia y Sobrevivencia

En el sur occidental de Colombia, Oliverio Quira se dirige regularmente a visitar sus ganados en un terreno que tiene la suerte de disfrutar de una vista impresionante: el volcán Puracé, uno de los más activos del país. A medida que se acerca al cráter, no puede evitar sentirse impactado por la espectacular columna de …

La Fuego Sagrado: Indígenas Colombiano Encuentran Valiosa Alianza con el Volcán Puracé en un Lugar de Resistencia y Sobrevivencia

En el sur occidental de Colombia, Oliverio Quira se dirige regularmente a visitar sus ganados en un terreno que tiene la suerte de disfrutar de una vista impresionante: el volcán Puracé, uno de los más activos del país. A medida que se acerca al cráter, no puede evitar sentirse impactado por la espectacular columna de ceniza que se eleva hacia el cielo, alcanzando alturas de varios cientos de metros. Sin embargo, a diferencia de muchos otros vecinos, Oliverio no siente temor alguno por una posible erupción del volcán. A pesar de que las autoridades han declarado la alerta “naranja”, lo que indica un aumento en la actividad sísmica y la emisión de columnas de ceniza, él se siente tranquilamente seguro.

La verdad es que Oliverio ha vivido cerca del volcán durante muchos años y ha aprendido a coexistir con sus erupciones. Ha visto cómo el Puracé ha cambiado de estado, pasando de ser un volcán dormido a una erupción vigorosa en cuestión de días. A pesar de esto, ha desarrollado una gran respeto por la naturaleza y ha aprendido a reconocer los signos que indica un aumento en la actividad sísmica.

“Yo sé que el Puracé es un volcán poderoso y que puede ser peligroso”, afirma Oliverio con calma. “Pero también sé que las autoridades tienen planes para evacuar a la gente si es necesario, y que mi rancho está en una zona segura”. Él se ríe y agrega: “Además, como agricultor, soy consciente de que el Puracé también es un regalo para mí. La ceniza del volcán fertiliza el suelo y ayuda a crecer mis ganados”.

Oliverio no es el único residente en la zona que ha aprendido a convivir con el volcán. Muchos otros vecinos han desarrollado una simpatía por el Puracé, que ha sido considerado un símbolo de la cultura y la identidad de la región. “Es como si el volcán fuera parte de nuestra familia”, explica Oliverio. “Lo hemos aprendido a amar y respetar”.

A pesar del aumento en la actividad sísmica, Oliverio no cree que una erupción sea inevitable. Él cree que las autoridades están haciendo todo lo posible para monitorear la situación y tomar medidas preventivas. Además, él tiene fe en su propia capacidad para adaptarse a cualquier situación.

“La naturaleza es poderosa”, reconoce Oliverio. “Pero también sabemos cómo coexistir con ella”. Él sonríe y agrega: “Y hasta que el Puracé no tenga una erupción, seguiré disfrutando de su belleza y admirando su fuerza”.

La vida en la zona del volcán es un equilibrio delicado entre la respeto por la naturaleza y la necesidad de adaptarse a las circunstancias. Oliverio Quira es un ejemplo de cómo, con calma y sabiduría, se puede convivir con el poderoso Puracé.